
Ámsterdam combina canales declarados Patrimonio de la Humanidad, museos de talla mundial y una vida de barrio encantadora, así que la lista de qué hacer en Ámsterdam es enorme incluso en pocos días. Entre las mejores cosas que hacer en Ámsterdam destacan navegar sus canales, recorrer a pie el barrio de Jordaan, visitar la Casa de Ana Frank y salir de excursión a los campos de tulipanes o a ciudades cercanas como Róterdam.
Aquí te contamos más, de las cosas que si o si debes visitar en Ámsterdam.
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Quien llega por primera vez suele empezar orientándose con un free tour por Ámsterdam, un recorrido a pie que conecta la Plaza Dam, el casco antiguo y los principales canales mientras un guía local explica la historia de la ciudad. Es la forma más práctica de entender cómo se organiza Ámsterdam antes de decidir qué visitar con calma.
Para conocer el lado más auténtico y fotogénico conviene sumar un free tour por Jordaan y Leidseplein. Este itinerario atraviesa el bohemio barrio de Jordaan, con sus casas estrechas y cafés tradicionales, y suele acercarse al Vondelpark, el gran pulmón verde de la ciudad.
Y como Ámsterdam se entiende mejor desde el agua, el clásico imprescindible es el paseo en barco por los canales. Los canales del siglo XVII forman parte del Patrimonio Mundial de la Unesco, y verlos desde una embarcación revela fachadas, puentes e iglesias que pasan desapercibidos a pie.
El Barrio Rojo, conocido como De Wallen, es una de las zonas más antiguas y curiosas de la ciudad, y un free tour por el Barrio Rojo permite recorrerlo con contexto histórico y cultural en lugar de simplemente mirarlo.
El guía explica el origen del barrio, sus callejones medievales y su relación con el puerto. Conviene saber que el ayuntamiento ha endurecido las normas de convivencia en la zona para reducir el turismo incívico, de modo que visitarla con un guía es la manera más respetuosa y segura de conocerla.
Sí, la Casa de Ana Frank es una de las visitas más conmovedoras de Europa y aparece en casi todas las listas de qué hacer en Ámsterdam. Una buena manera de comprenderla en profundidad es hacer un tour de Ana Frank por el barrio judío, que recorre los escenarios de la vida de Ana y de la comunidad judía de la ciudad durante la ocupación nazi.
Un detalle clave para planificar: la entrada al museo en sí solo se vende por internet, con horario asignado, en la web oficial. Alrededor del 80% de las entradas se libera seis semanas antes de la fecha de visita y suele agotarse en minutos, mientras que un 20 % se pone a la venta el mismo día. Por eso el recorrido guiado por el barrio es una excelente alternativa para quienes no logran conseguir el ticket del museo.
La gastronomía también es parte de qué hacer en Ámsterdam, y pocos productos representan mejor a los Países Bajos que sus quesos. Una degustación de quesos holandeses permite probar variedades como el gouda y el edam, aprender a diferenciarlas por curación y descubrir con qué maridarlas. Es una actividad breve, ideal para intercalar entre museos, y una forma sabrosa de acercarse a la cultura local antes de rematar con un stroopwafel recién hecho.

Una de las grandes ventajas de la ciudad es lo bien conectada que está: en poco tiempo se llega a castillos, ciudades históricas y campos de flores. Estas son las excursiones en Ámsterdam más recomendadas.
La excursión al castillo de Haar lleva al mayor castillo de los Países Bajos, situado cerca de Utrecht, con torres de cuento, fosos y amplios jardines de inspiración francesa. Para ampliar horizontes, la excursión a Róterdam, Delft y La Haya muestra otra cara de Holanda: la arquitectura moderna de Róterdam, la porcelana azul de Delft y el parque en miniatura Madurodam, en La Haya.
Y si el viaje coincide con la primavera, la excursión a Keukenhof es casi obligatoria. Este jardín de tulipanes, ubicado en Lisse a unos 40 kilómetros de la ciudad, es el más grande del mundo y abre solo unas semanas al año, aproximadamente entre mediados de marzo y mediados de mayo, cuando florecen millones de bulbos.
| Excursión | Qué la hace especial | Ideal para |
|---|---|---|
| Castillo de Haar | El castillo más grande de los Países Bajos, con jardines franceses | Amantes de la historia y la fotografía |
| Róterdam, Delft y La Haya | Arquitectura moderna, porcelana de Delft y Madurodam | Ver una Holanda distinta a la de los canales |
| Keukenhof | El mayor jardín de tulipanes del planeta, abierto solo en primavera | Viajes entre mediados de marzo y mediados de mayo |
Ámsterdam es una ciudad compacta y llana, perfecta para caminar, pedalear o usar el tranvía. Muchas de las actividades mencionadas se concentran en el centro, y la Casa de Ana Frank, por ejemplo, queda a unos 20 minutos a pie de la Estación Central o a pocas paradas en las líneas de tranvía 13 y 17. Para que la experiencia sea redonda, vale la pena tener en cuenta algunos consejos prácticos:
Si quieres conexión en tu destino sin complicaciones ni gastos extra de roaming, la opción más práctica es contratar un eSIM como Yendos.
Para un viaje completo, reserva tus actividades en Ámsterdam. Si quieres moverte cómodo, alquila un auto o mira opciones de micro, tren o ferry.
Como se ve, la oferta de qué hacer en Ámsterdam va mucho más allá de los canales: hay free tours para orientarse, paseos en barco, visitas cargadas de historia como la Casa de Ana Frank, degustaciones de queso y excursiones a castillos, ciudades vecinas y campos de tulipanes.
La mejor estrategia para el viajero peruano es combinar una o dos actividades por día, reservar con tiempo las más populares y dejar espacio para perderse a pie por los barrios. Así, cada jornada rinde al máximo y el viaje se convierte en una experiencia completa y sin apuros.